viernes, 26 de febrero de 2010

Espero que no duela, por ser mi primera vez...

Cuando comencé el 2010, sentí que me faltaba algo, y lo descubrí, era la agenda que me acompañaba durante todo el año, todos los años.
Sin ningún apuro, recorrí las librerías de mi cuidad una por una, en busca de una agenda que fuera para una chica de 22 años, ni muy chiquilina ni muy seria. Solo una agenda que diera con mi perfil, que fuera amor a primera vista, que supiera con solo tocar su tapa que era para mi, que seriamos inseparables, obvio que hasta el próximo año.
Hoy, 26 de Febrero, todavía no puede encontrar ese manojo de hojas que marca el correr de los días. O son para niñas, con muchísimos dibujos y poco espacio para escribir, o son esas que no dicen nada por más que trate de llenarlas de vida. Frustración!!!
Voy dos por tres a una librería que queda cerca de mi casa a ver si me consiguió una agenda como para mi, pero nada. Otra vez, Frustración!!
¿Por qué es tan difícil conseguir una agenda para una joven? Sé que las hay, el año pasado me enamore de una de ellas, pero la vi en una ciudad turística. Otra vez y con más sentimiento, por no poder irme de vacaciones este año, Doble Frustración!
En ellas dejaba todo, me liberaba de amores que no me dejaban ser, sonreía al releerla, dibujaba, recortaba, pegaba, hacia todo. Era dejar por sentado las cosas que me iban pasando y poder darme cuenta que la sensación de escribir me permitía dejar cosas atrás, pero sin olvidarlas. Me permitía saber que alguna vez existieron.
Convivo con una amiga, y ella usa muchísimo su blog. Nunca le había prestado atención o tanta como para darme cuenta que podía seguir escribiendo, pero de una forma más publica. Obvio que siempre sin dar nombre (ni en mis agendas dejaba tanta evidencia).
Por mi amiga, hoy estoy acá. =)
Ahora no me siento tan frustrada, pude volver a escribir, y se que puedo cortar y pegar también.

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